Las principales instituciones financieras, incluyendo Fidelity, Bank of America y Morgan Stanley, están aconsejando a los inversores asignar aproximadamente entre el 1% y el 5% de sus carteras a Bitcoin. Esta recomendación subraya la creciente aceptación de Bitcoin como una clase de activo viable entre las firmas financieras tradicionales. El consejo refleja un movimiento estratégico para diversificar las carteras y potencialmente capitalizar el potencial de crecimiento a largo plazo de Bitcoin.