Pendle, PancakeSwap y Balancer han decidido colectivamente abandonar el modelo de token ve (vote-escrowed), citando problemas de ejecución más que fallas teóricas. Las razones principales para este cambio incluyen bajas tasas de participación, captura de gobernanza, desajustes en la emisión y un ciclo de retroalimentación negativa causado por la caída en los precios de los tokens. Estos desafíos han llevado a los protocolos a reconsiderar sus estrategias de tokenómica, buscando modelos más efectivos para mejorar la participación de los usuarios y la eficiencia en la gobernanza.