El operador macro senior Common Sense Investor (CSI) pronostica que en 2026 los bonos a largo plazo de EE. UU. superarán a las acciones, impulsados por cambios macroeconómicos. CSI destaca factores como el aumento de los gastos por intereses del gobierno de EE. UU., señales deflacionarias del oro y posiciones cortas saturadas en bonos como indicadores clave. El operador ha asignado el 60 % de su cartera a bonos del Tesoro de EE. UU. de larga duración, anticipando un rendimiento asimétrico. CSI sostiene que la situación fiscal de EE. UU., con 1,2 billones de dólares en pagos anuales de intereses, y las tensiones geopolíticas, como nuevas amenazas arancelarias, impulsarán a los inversores hacia los bonos. Las posibles intervenciones de la Reserva Federal, como el control de la curva de rendimiento, podrían apoyar aún más los precios de los bonos. Con la inflación enfriándose y las presiones económicas aumentando, CSI cree que los bonos a largo plazo, especialmente el TLT, ofrecen un potencial significativo de subida en 2026.