Se ha observado una tendencia creciente de ataques sofisticados dirigidos a usuarios de macOS en el sector de las criptomonedas. Estos ataques explotan vulnerabilidades en sistemas que suelen ser utilizados por individuos de alto patrimonio que prefieren computadoras Apple. Los atacantes emplean tácticas de ingeniería social para entregar malware, aprovechándose de la falta de medidas de seguridad por parte de los usuarios. Este desarrollo destaca la creciente madurez de la industria del cibercrimen enfocada en plataformas macOS, lo que representa riesgos significativos para los inversores en criptomonedas.