La ex primera ministra británica Liz Truss ha declarado que Bitcoin es el "arma definitiva" contra la autoridad de los bancos centrales, defendiendo su papel en la restauración de la soberanía económica. Truss sostiene que los activos digitales como Bitcoin son esenciales para contrarrestar el poder de instituciones como el Banco de Inglaterra, vinculando la propiedad de criptomonedas con la libertad de expresión y la independencia económica. Los comentarios de Truss surgen en medio de preocupaciones globales sobre la deuda y la inflación, que han erosionado el poder adquisitivo de las monedas fiduciarias. Ella critica el sistema financiero actual por contribuir al estancamiento económico y hace un llamado a una "contrarrevolución" para empoderar a los individuos a través de activos descentralizados. Truss cree que adoptar criptomonedas es un acto de resistencia civil contra el control burocrático, esencial para garantizar una verdadera independencia de las decisiones de los bancos centrales.