La proporción de ETFs apalancados de posiciones largas a cortas ha disminuido a aproximadamente 1.1, lo que indica un aumento significativo en las posiciones bajistas a medida que el mercado se acerca a mínimos de mercado bajista. Este cambio sugiere que los inversores están apostando cada vez más en contra del mercado, reflejando una mayor cautela y pesimismo sobre los movimientos futuros de los precios. La variación en la proporción destaca un sentimiento creciente de incertidumbre y aversión al riesgo entre los operadores.