Leopold Aschenbrenner, un prodigio de las inversiones de 24 años, ha cambiado el enfoque de su fondo de cobertura de IA de 5.5 mil millones de dólares, pasando de los chips de IA a la infraestructura energética. Después de vender importantes acciones de infraestructura de IA como NVIDIA y Broadcom, Aschenbrenner ahora invierte fuertemente en soluciones energéticas para abordar la creciente demanda de energía de los centros de datos de IA. Su mayor inversión está en Bloom Energy, que representa el 20% de su cartera. Bloom Energy se especializa en pilas de combustible de óxido sólido que convierten el gas natural en electricidad, ofreciendo una solución de energía modular y eficiente para los centros de datos de IA. El cambio estratégico de Aschenbrenner también incluye inversiones significativas en empresas de minería de Bitcoin, no con fines de criptomonedas, sino para aprovechar sus terrenos y recursos eléctricos para la infraestructura de IA. Este enfoque le permite evitar largos procesos de licencias, posicionando su fondo para capitalizar las necesidades energéticas de los laboratorios de IA. Además, mantiene una posición corta en Infosys, apostando en contra de los modelos tradicionales de subcontratación de TI a medida que avanza la automatización con IA. Los movimientos audaces de Aschenbrenner reflejan su creencia en el papel crítico de la infraestructura energética en el futuro de la IA.