La Bolsa de Corea activó un interruptor automático para el índice KOSPI, deteniendo las operaciones durante 20 minutos. Esta medida se tomó después de que el índice cayera un 8,03%, acercándose a la marca de los 7.400 puntos. El interruptor automático es un mecanismo diseñado para frenar la venta masiva por pánico y estabilizar el mercado durante caídas significativas.