El Plan Kimi Code de Moonshot AI ha sido objeto de críticas tras acusaciones de prácticas discriminatorias contra usuarios chinos que llevaron a protestas generalizadas. La controversia estalló cuando la cuenta del desarrollador de código abierto Leechael fue suspendida tras la creación de un adaptador Kimi para el Agente de Codificación Pi, que permitía a los usuarios utilizar sus cuotas de Kimi. A pesar de la utilidad del adaptador, la cuenta de Leechael fue rápidamente suspendida, lo que provocó indignación. La situación se agravó cuando la desarrolladora extranjera Noemi también fue suspendida, lo que llevó a una respuesta del equipo de Kimi Code, que restauró el acceso a las cuentas afectadas. Sin embargo, la respuesta fue criticada por emitirse solo en inglés y dirigirse a usuarios extranjeros, ignorando las quejas de los desarrolladores chinos. Esta comunicación selectiva alimentó aún más la ira, con Leechael destacando un sesgo sistémico y anunciando la discontinuación del adaptador debido a la falta de transparencia y responsabilidad de la plataforma.