Kevin Warsh, recién nombrado presidente de la Reserva Federal, enfrenta desafíos inmediatos debido al aumento de la inflación y los altos precios de la gasolina. Warsh, quien asumió el cargo el 22 de mayo de 2026, está navegando entre las presiones inflacionarias y una administración Trump que favorece tasas de interés más bajas. Propone utilizar métricas de inflación de media recortada en lugar del índice tradicional del PCE núcleo para medir mejor las tendencias subyacentes de los precios. Warsh también destaca el potencial de la inteligencia artificial para mejorar la productividad y mitigar la inflación sin aumentos agresivos de las tasas. Su enfoque sugiere un posible cambio en las métricas de inflación de la Fed, lo que podría impactar la dinámica del mercado, beneficiando particularmente a las acciones de crecimiento en los sectores de IA y tecnología.