Ken Griffin ha señalado que investigaciones recientes indican que los aranceles estadounidenses han sido soportados principalmente por los consumidores y empresas estadounidenses. Esto sugiere que los ingresos generados por estos aranceles han sido efectivamente a costa del público estadounidense. Los comentarios de Griffin subrayan la carga económica que los aranceles imponen a nivel nacional, desafiando la idea de que afectan principalmente a los exportadores extranjeros.