JPMorgan Chase ha sido ordenado a pagar 4.25 millones de dólares a un exempleado que fue despedido por un gasto de 642.50 dólares en una bandeja de deli. El banco alegó que la bandeja fue comprada para una fiesta personal del Super Bowl, pero en realidad fue para una reunión de negocios previamente aprobada. La sentencia destaca la importancia de una comunicación clara y documentación en las políticas de gastos corporativos.