Los analistas de JPMorgan anticipan que la propuesta de la Ley CLARITY podría servir como un catalizador para el sector cripto de EE. UU. a mediados de 2026, proporcionando claridad regulatoria y aumentando la adopción institucional. El proyecto de ley tiene como objetivo reemplazar las políticas basadas en la aplicación con clasificaciones claras de tokens y roles de supervisión definidos, lo que podría mejorar la tokenización y la emisión de activos del mundo real. Los debates clave que retrasan la aprobación del proyecto incluyen los permisos para rendimientos de stablecoins y los límites de conflicto de intereses para los funcionarios. A pesar de estos desafíos, JPMorgan mantiene una perspectiva positiva, sugiriendo que la claridad regulatoria podría mejorar la participación institucional y ofrecer beneficios como un tratamiento fiscal más claro para las transacciones pequeñas. El banco considera que la Ley CLARITY representa un cambio estructural para el mercado cripto.