Según se informa, JPMorgan ha cerrado todas las cuentas pertenecientes al CEO de Strike, Jack Mallers, sin proporcionar una razón, lo que ha llevado a acusaciones de sesgo anti-cripto. La medida ha provocado críticas de figuras destacadas, incluida la senadora Cynthia Lummis, quien la describió como 'Operación Chokepoint 2.0'. La controversia surge mientras JPMorgan lanzó recientemente su propia criptomoneda, JPMCoin, lo que plantea preguntas sobre posibles conflictos de interés. El banco declaró que los cierres de cuentas formaban parte de los procedimientos estándar de monitoreo bajo la Ley de Secreto Bancario, pero se negó a ofrecer más comentarios.