El CEO de J.P. Morgan, Jamie Dimon, destacó la resiliencia de la economía estadounidense en el primer trimestre de 2026, pero advirtió sobre una creciente variedad de riesgos. Dimon señaló las tensiones geopolíticas, la volatilidad de los precios de la energía, la incertidumbre comercial y los precios elevados de los activos como preocupaciones significativas que podrían afectar la estabilidad económica futura. A pesar de estos desafíos, Dimon enfatizó el sólido desempeño de la economía en los primeros meses del año. Sin embargo, instó a mantener la vigilancia, ya que estos riesgos complejos podrían representar amenazas para el crecimiento y la estabilidad sostenidos.