Jordi Visser advirtió que los modelos de IA están mejorando demasiado rápido, y señaló que el rápido ritmo de desarrollo es el problema central. Argumentó que la escasez de chips y los retrasos en la computación, a menudo criticados como cuellos de botella, son actualmente los únicos factores que están ganando tiempo mientras avanzan las capacidades de la IA.