La isla de Jersey, un destacado centro financiero offshore, ha aclarado su enfoque respecto a la tributación y regulación de los criptoactivos. Conocida por su baja carga fiscal y un marco regulatorio claro, Jersey trata los criptoactivos como "activos" en lugar de moneda de curso legal, y no los clasifica universalmente como valores o productos financieros. Aunque existe un impuesto al valor agregado (IVA) del 5%, la autoridad fiscal ha declarado que el uso de criptoactivos como medio de pago no constituye una transacción sujeta a impuestos.