El rendimiento del bono japonés a 10 años ha aumentado a 2.42%, el nivel más alto en casi tres décadas, en medio de persistentes presiones inflacionarias. Este aumento en los rendimientos sugiere un espacio limitado para que el Banco de Japón reduzca las tasas, lo que lleva a los mercados a anticipar un posible endurecimiento. Paralelamente, el par JPY/USD se está estabilizando, lo que indica un posible fondo local. El debilitamiento del índice del dólar estadounidense (DXY), que ha caído un 0.35% esta semana, junto con un repunte del 3.5% en la capitalización total del mercado cripto, subraya el potencial para una rotación de capital hacia activos de riesgo como las criptomonedas. Los analistas sugieren que un dólar sobrevalorado podría catalizar mayores entradas en cripto, ya que los rendimientos tradicionales de refugio seguro se vuelven menos competitivos. El aumento del rendimiento en Japón está remodelando los flujos de capital globales, apoyando potencialmente el crecimiento del mercado cripto.