Las cuentas de activos criptográficos en Japón han superado los 12 millones, con depósitos de usuarios que superan los 5 billones de yenes, según el informe de 2024 de la Asociación de Intercambio de Activos Virtuales y Criptográficos de Japón (JVCEA). El informe destaca un aumento significativo en las tasas de tenencia de criptomonedas principales como Bitcoin y Ethereum. Desde 2018, Japón ha implementado un sistema obligatorio de registro para las plataformas de intercambio de activos criptográficos, reforzando las regulaciones en 2019 y 2022 para aumentar las proporciones de almacenamiento en billeteras frías, los estándares publicitarios y las divulgaciones de transferencias transfronterizas. La Agencia de Servicios Financieros (FSA) mantiene una postura estricta contra las operaciones no registradas y está monitoreando de cerca sectores emergentes como los intercambios descentralizados (DEX), las stablecoins y el staking, lo que indica una tendencia de expansión en la supervisión regulatoria.