La Cámara de Representantes de Japón ha sido oficialmente disuelta tras una sesión plenaria en la que el presidente Fukushiro Nukaga leyó el edicto imperial de disolución. Esta decisión se tomó después de que la primera ministra Sanae Takaichi resolviera disolver la Cámara durante una reunión del gabinete el 23 de enero. La resolución fue firmada por Takaichi y todos los miembros del gabinete, marcando un desarrollo político significativo en Japón.