Según Nikkei, la Agencia de Servicios Financieros de Japón está impulsando una flexibilización de las restricciones para que los bancos fiduciarios emitan stablecoins. Los cambios propuestos eliminarían procedimientos engorrosos, como la presentación de documentos, y permitirían que las stablecoins se utilicen en escenarios de pagos de gran valor, incluidos automóviles y bienes raíces. Según el plan, las transacciones individuales con stablecoins podrían superar 1 millón de yenes. Se espera que las medidas pertinentes se incluyan en las solicitudes de reforma fiscal de Japón, que se finalizarán pronto.