Irak ha suspendido las operaciones en el campo petrolero de Rumaila, el segundo más grande del mundo, en respuesta al cierre del Estrecho de Ormuz. El cierre se produce en medio de la escalada de tensiones geopolíticas, que afectan las rutas globales de suministro de petróleo. Rumaila, un activo clave en la producción petrolera de Irak, desempeña un papel significativo en la economía del país y en los mercados energéticos mundiales.