El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán anunció que el Estrecho de Ormuz está "totalmente abierto" a los buques que utilicen las rutas designadas por Irán, pero la industria naviera sigue siendo escéptica respecto a la reanudación del tráfico marítimo. Richard Meade, editor en jefe de Lloyd’s List, expresó que aunque el anuncio es prometedor, carece de la claridad suficiente para la toma de decisiones. Persisten las preocupaciones sobre si Irán impondrá peajes a los buques que hayan pasado anteriormente y las implicaciones de usar una "ruta coordinada". El analista Nightingale destacó que el término "coordinada" sugiere una comunicación obligatoria con Irán antes del paso, lo que podría disuadir a los armadores. La falta de detalles explícitos sobre el estado de las rutas previamente minadas aumenta la incertidumbre, indicando que el estrecho no está completamente abierto como se sugiere.