El Líder Supremo de Irán, Ali Khamenei, aprobó un acuerdo preliminar de alto el fuego con Estados Unidos después de ser persuadido por el presidente iraní Pezeshkian y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemmati. Durante las etapas finales de la negociación, Pezeshkian advirtió a Khamenei sobre la grave situación económica de Irán y amenazó con renunciar si se rechazaba el acuerdo. Hemmati destacó la severa crisis presupuestaria y el impacto del bloqueo marítimo estadounidense, que amenazaba con agotar suministros críticos para agosto. Khamenei, a pesar de oponerse al acuerdo en principio, accedió a proceder si el Consejo Supremo de Seguridad Nacional lo apoyaba. El consejo aprobó el acuerdo con una votación de 12 a 1.