En medio de un conflicto en curso, los iraníes están comprando cada vez más Bitcoin y transfiriéndolo a billeteras de autocustodia. Esta tendencia destaca el papel de Bitcoin como un refugio seguro percibido para las personas que buscan seguridad financiera en tiempos de inestabilidad. El movimiento hacia la autocustodia indica un deseo de mayor control sobre los activos, ya que las tensiones geopolíticas continúan afectando los sistemas financieros tradicionales.