El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha presentado su renuncia al Líder Supremo Khamenei, citando el dominio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) sobre los asuntos gubernamentales y su exclusión de los procesos clave de toma de decisiones. La renuncia pone de manifiesto las luchas internas de poder dentro del panorama político iraní. Aún no se sabe si Khamenei aceptará la renuncia de Pezeshkian. Este desarrollo podría tener implicaciones significativas para los mercados globales, especialmente en el sector petrolero, dado el estatus de Irán como un importante productor de petróleo. Además, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente suelen influir en los mercados de criptomonedas, con posibles impactos a corto plazo en Bitcoin, ya que los inversores buscan coberturas no soberanas. La situación también podría afectar la aplicación de sanciones, impactando potencialmente las actividades relacionadas con criptomonedas en Irán.