El jefe negociador iraní, Ghalibaf, ha emitido una advertencia contundente, afirmando que si Irán no puede vender su petróleo, entonces ningún otro país podrá hacerlo tampoco. Esta declaración subraya las crecientes tensiones en torno a las exportaciones de petróleo de Irán en medio de disputas geopolíticas en curso. Las declaraciones se producen mientras Irán enfrenta una presión creciente por parte de las sanciones internacionales que han afectado significativamente sus ingresos petroleros.