Irán ha incrementado significativamente sus exportaciones de petróleo crudo, con envíos desde la isla de Kharg que alcanzaron casi 20,1 millones de barriles entre el 15 y el 20 de febrero, triplicando el volumen del mismo período en enero. Este aumento, con un promedio de más de 3 millones de barriles por día, se considera una medida estratégica para mitigar riesgos ante posibles acciones militares de Estados Unidos. A medida que aumentan las tensiones geopolíticas, los petroleros podrían adoptar rutas dispersas para evitar interrupciones. Las tensiones elevadas también han impactado los mercados financieros, con analistas que predicen un aumento del 15 % en los precios del oro hasta $5,500–$5,800 por onza si estalla un conflicto, impulsado por la demanda de refugio seguro. En el mercado de criptomonedas, Bitcoin se mantiene cerca del límite superior de su rango, con posible presión debido a un dólar más fuerte o un cambio hacia narrativas de cobertura contra la inflación. La situación sigue siendo fluida, con los desarrollos geopolíticos como factor clave.