Irán ha emitido una advertencia de que no se permitirá el paso de ningún barco a través del Estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos globales de petróleo, en respuesta a los recientes ataques de Estados Unidos e Israel. El estrecho es una vía vital, por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. Este desarrollo aumenta las tensiones en la región y podría tener implicaciones significativas para los mercados petroleros globales.