Irán ha emitido una advertencia de que atacará a Saudi Aramco, la mayor compañía petrolera del mundo, junto con oleoductos clave, si el presidente Trump procede con ataques a plantas de energía iraníes. Este desarrollo eleva las tensiones en la región, destacando el potencial de interrupciones significativas en el suministro mundial de petróleo. La amenaza subraya el frágil panorama geopolítico y los riesgos asociados con confrontaciones militares en Medio Oriente.