Irán ha anunciado un cambio en su estrategia militar, declarando que ya no se adherirá a la represalia recíproca. Un portavoz del Comando Central Hatem Anbia de Irán declaró el 11 de marzo que cualquier embarcación asociada con Estados Unidos, Israel o sus aliados, especialmente aquellas que transporten petróleo, será considerada un objetivo legítimo para las fuerzas iraníes. Esto marca una desviación del enfoque de represalia uno a uno que Irán había adoptado anteriormente, ya que el país planea implementar una estrategia de "ataque en cadena", lo que indica una posible escalada en las tensiones regionales.