Irán lanzó seis ataques con misiles contra Israel en un período de 12 horas, desde la medianoche hasta el mediodía, hora local. A pesar de la intensidad de los ataques, las autoridades sanitarias locales no han reportado víctimas. En respuesta, el ejército israelí llevó a cabo ataques aéreos en Teherán y el centro de Irán, desplegando más de 80 cazas y lanzando 230 bombas desde la noche del 6 de marzo hasta la madrugada del 7 de marzo.