Irán ha suspendido las negociaciones con Estados Unidos y ha anunciado un bloqueo total del Estrecho de Ormuz, citando las acciones militares israelíes en curso en el Líbano. La decisión se produce mientras Irán exige un cese inmediato de las operaciones israelíes en Gaza y el Líbano, así como una retirada completa de los territorios libaneses ocupados. En respuesta a estos acontecimientos, los futuros del crudo WTI aumentaron un 5%, alcanzando los 91,74 dólares por barril. El bloqueo del Estrecho de Ormuz, un punto crítico para los envíos globales de petróleo, forma parte de la estrategia de Irán para presionar a Israel y sus aliados. Irán también ha indicado planes para activar otros frentes estratégicos, incluido el Estrecho de Bab el-Mandeb, para avanzar en sus objetivos geopolíticos. Esta medida subraya las crecientes tensiones en la región, con importantes implicaciones para los mercados energéticos mundiales.