IOTA ha completado con éxito una importante actualización de consenso, pasando su mainnet de Mysticeti al nuevo protocolo Starfish. Esta actualización tiene como objetivo mejorar la fiabilidad y estabilidad de la red, crucial para apoyar sistemas de comercio transfronterizo que operan bajo diversos marcos regulatorios. Starfish, una versión evolucionada del motor de consenso Mysticeti, está diseñado para mantener la funcionalidad de la red incluso cuando algunos nodos validadores enfrentan retrasos o desconexiones. Esto refleja la capacidad regenerativa de una estrella de mar, asegurando la resiliencia de la red. La actualización posiciona a IOTA como una plataforma robusta para el comercio global y sistemas regulados, capaz de manejar la latencia, la volatilidad y fallos parciales.