Una investigación reciente ha descubierto a los financiadores detrás de la creciente oposición a los centros de datos de IA. El informe destaca que varios grupos ambientalistas, que han sido vocales en su crítica al consumo de energía y al impacto ambiental de estos centros, están recibiendo financiamiento de grandes competidores tecnológicos. Se informa que estos competidores están interesados en frenar la expansión de las capacidades de IA que podrían amenazar sus posiciones en el mercado. Los hallazgos sugieren una compleja red de intereses que influyen en el discurso público sobre el desarrollo de la infraestructura de IA.