El ciclo tradicional de reducción a la mitad de Bitcoin cada cuatro años, que alguna vez fue un pilar para los participantes del mercado, está perdiendo su poder predictivo a medida que las fuerzas institucionales remodelan el panorama de las criptomonedas. Históricamente, el precio de Bitcoin aumentó tras los eventos de reducción a la mitad, con ganancias significativas observadas en 2012, 2016 y 2020. Sin embargo, a finales de 2025, actores importantes como Bitwise y Grayscale sugirieron que 2026 podría romper este patrón, enfatizando un cambio hacia una era institucional. Esta transición se caracteriza por la creciente influencia de las políticas macroeconómicas y la introducción de productos cotizados en bolsa (ETPs) de Bitcoin, que han alterado la dinámica de la demanda. Los ajustes en las tasas de interés de la Reserva Federal y las medidas de liquidez de China son ahora fundamentales para moldear las condiciones del mercado. Además, el papel de los derivados en la gestión de riesgos se ha vuelto más pronunciado, complicando aún más la narrativa del ciclo tradicional. A medida que el mercado se integra más estrechamente con los sistemas financieros tradicionales, el impacto de la reducción a la mitad es ahora uno de muchos factores que influyen en los movimientos del precio de Bitcoin.