Una transacción reciente que involucró la venta de tokens VVV por un valor de 10 millones de dólares por parte del 0,2 % de los insiders ha generado debates sobre las dinámicas de control dentro del ecosistema del token. Esta acción pone de relieve posibles problemas de centralización, ya que los tokens suelen considerarse herramientas para democratizar el acceso. Esta venta plantea interrogantes sobre la verdadera distribución del poder y el control en la red de tokens VVV.