La inflación ha reducido significativamente el poder adquisitivo del dólar, con $1 perdiendo casi la mitad de su valor en los últimos 30 años. En contraste, una inversión de la misma cantidad en el S&P 500 habría crecido hasta aproximadamente $20 después de ajustar por inflación. Esto resalta el impacto de la inflación en los ahorros en efectivo y los beneficios potenciales de la inversión a largo plazo en acciones.