Incrementum AG ha aumentado su objetivo de precio a largo plazo para el oro a 8,900 dólares por onza para finales de la década, citando una tendencia de "remonetización" impulsada por la fragmentación geopolítica y la disminución de la confianza en las monedas fiduciarias. Según el informe anual "In Gold We Trust", el papel del oro como un activo monetario crítico se está consolidando, con precios que alcanzaron un máximo histórico de 5,595 dólares por onza en enero de 2026, tras un aumento del 64.4% en 2025. El informe destaca que la demanda de oro por parte de los bancos centrales, que registraron compras de más de 1,000 toneladas anuales durante tres años, señala un cambio en el orden monetario global. Los analistas de Incrementum sugieren que el oro es cada vez más visto como un activo de reserva neutral, con una participación institucional aún limitada. Anticipan un cambio en la demanda, pasando de los bancos centrales a los inversores, impulsado por el aumento de la deuda soberana y el deterioro de los rendimientos reales de los bonos gubernamentales.