El escenario hipotético de que Estados Unidos mantuviera el patrón oro desde la década de 1970 presenta un desafío complejo para cuantificar su impacto en el actual mercado bursátil de 80 billones de dólares. La transición fuera del patrón oro permitió una política monetaria más flexible, que ha influido significativamente en el crecimiento económico y la expansión del mercado. Sin este cambio, la dinámica del mercado podría haber sido muy diferente, limitando potencialmente la liquidez y el crecimiento. Aunque es imposible cuantificar con precisión el tamaño del mercado bursátil bajo un patrón oro continuado, los expertos sugieren que las limitaciones en la política monetaria podrían haber resultado en un mercado más pequeño. La falta de flexibilidad en la oferta monetaria podría haber restringido la expansión económica, afectando el crecimiento corporativo y las valoraciones bursátiles. Sin embargo, cualquier estimación sigue siendo especulativa, ya que numerosas variables habrían influido en la trayectoria del mercado a lo largo de las décadas.