El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha expresado preocupaciones sobre los riesgos sistémicos que plantea la creciente tokenización de activos del mundo real, que ha alcanzado aproximadamente los 27.500 millones de dólares. En su informe "Finanzas Tokenizadas", el FMI destaca el rápido crecimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. tokenizados y el volumen mensual de procesamiento de stablecoins de 1,8 billones de dólares como posibles amenazas para la estabilidad financiera global. El consejero financiero principal del FMI, Tobias Adrian, advierte que la velocidad de las transacciones tokenizadas podría agravar las crisis financieras al eliminar los amortiguadores de seguridad tradicionales. El informe establece paralelismos entre la tendencia actual de tokenización y la ola de titulización de los años 2000, que contribuyó a la crisis financiera global. El FMI identifica riesgos de concentración y la vulnerabilidad de las stablecoins, particularmente aquellas vinculadas al dólar estadounidense, como preocupaciones críticas. El informe sugiere un plan de políticas basado en cinco pilares para mitigar estos riesgos, incluyendo anclar los asentamientos tokenizados en monedas digitales de bancos centrales mayoristas (CBDCs) y hacer cumplir una regulación coherente. A pesar de las advertencias del FMI, actores institucionales como NYSE y Nasdaq están avanzando en la infraestructura de tokenización, con proyectos en marcha para integrar valores tokenizados en los mercados tradicionales. El informe del FMI subraya la necesidad de que los marcos regulatorios mantengan el ritmo de los avances tecnológicos en el sector financiero.