El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado su previsión de inflación global para 2026, elevándola al 4,4%. Este ajuste responde a los continuos choques energéticos provocados por conflictos geopolíticos, que han impactado significativamente los mercados energéticos mundiales. La previsión actualizada del FMI refleja preocupaciones sobre presiones inflacionarias sostenidas debido a la volatilidad persistente de los precios de la energía.