El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha declarado que las finanzas tokenizadas representan una reestructuración fundamental de la arquitectura del mercado a través de contratos inteligentes y libros contables compartidos, en lugar de una mejora gradual de la infraestructura financiera existente. Esta transformación permite liquidaciones casi en tiempo real y operaciones las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Sin embargo, el FMI advierte que características como los mecanismos automáticos de margen, la liquidación en tiempo real y los flujos de fondos programables podrían agravar las presiones de liquidez durante la volatilidad del mercado. Se reducen los retrasos temporales y los efectos amortiguadores de los intermediarios del sistema financiero tradicional. Además, las vulnerabilidades de código y los defectos de diseño en los contratos inteligentes o en la infraestructura subyacente podrían propagarse rápidamente, afectando a múltiples participantes.