El jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha emitido una advertencia contundente, afirmando que la crisis energética actual supera la gravedad de las experimentadas en 1973, 1979 y 2002 combinadas. Según la AIE, el mundo enfrenta una interrupción sin precedentes en el suministro de energía, lo que la convierte en el desafío más significativo de su tipo hasta la fecha.