El jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha emitido una advertencia contundente de que ningún país será inmune a los efectos de una crisis energética global derivada de los conflictos en curso en Oriente Medio. El director de la AIE enfatizó que la situación representa una amenaza significativa para la economía mundial, destacando la naturaleza interconectada de los mercados energéticos y el potencial de interrupciones generalizadas. Esta advertencia llega en un momento en que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio continúan escalando, generando preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético y la posibilidad de volatilidad en los precios. La alerta de la AIE subraya la necesidad urgente de que los países se preparen para los posibles impactos en sus sectores energéticos y en la estabilidad económica más amplia.