HashKey ha clasificado su token de plataforma, HSK, como un pasivo contractual bajo la NIIF 15, definiéndolo como una obligación de desempeño en lugar de un pasivo financiero. Esta clasificación permite a la empresa gestionar la volatilidad financiera bloqueando los costos a valores históricos, evitando la necesidad de medir los tokens a valor razonable, lo que de otro modo podría provocar fluctuaciones significativas en las ganancias y pasivos reportados. La decisión de clasificación contrasta con otras bolsas como INX, que tratan sus tokens como pasivos financieros bajo la NIIF 9. El enfoque de HashKey mitiga el impacto de los cambios en el precio de mercado en sus estados financieros, ya que el saldo del pasivo permanece sin verse afectado por las fluctuaciones de precio. La empresa estima que solo el 5% de los tokens HSK serán utilizados, considerando el 95% restante como pérdida, lo que permite un reconocimiento acelerado de ingresos bajo la NIIF 15.