Los hackers ejecutaron un robo rápido de 72,000 dólares de una billetera criptográfica, sincronizando su ataque para coincidir con un depósito reciente. El atacante monitoreó la billetera, que inicialmente contenía 29,000 dólares, y atacó poco después de que se añadieran 43,000 dólares adicionales, vaciando todo el saldo en menos de tres minutos. Este incidente subraya la creciente tendencia de vigilancia dirigida a billeteras y la extracción rápida de activos, dejando la billetera completamente vacía, incluyendo los 60 TRX usados para las tarifas de transacción. En respuesta al aumento de estafas en criptomonedas, Camboya ha promulgado leyes estrictas contra el fraude criptográfico, con penas que incluyen largas condenas de prisión. La nueva legislación busca desmantelar operaciones de fraude en línea a gran escala, imponiendo severas sanciones a los organizadores, incluyendo la posible cadena perpetua en casos que involucren violencia o muerte. Esto refleja una ofensiva global contra el cibercrimen organizado, enfatizando la necesidad de vigilancia en la gestión de activos criptográficos.