Un hacker explotó StakeDAO al acuñar 5.4 billones de tokens sin respaldo, utilizando una clave privada robada y un mensaje falsificado de LayerZero. El atacante logró convertir estos tokens en Ethereum por un valor de 91,000 dólares antes de desaparecer. Este incidente pone de manifiesto las vulnerabilidades continuas en las plataformas DeFi, subrayando la necesidad de medidas de seguridad mejoradas.