Según CNN, un hacker ha robado más de 10 petabytes de datos sensibles de una supercomputadora estatal china. Los datos incluyen documentos críticos de defensa y esquemas de misiles. La información robada supuestamente está siendo ofrecida a la venta, lo que genera preocupaciones significativas de seguridad. Esta brecha pone de manifiesto vulnerabilidades en la infraestructura cibernética estatal y representa riesgos potenciales para la seguridad nacional.