Un análisis realizado por la herramienta de IA Grok sugiere que Ripple podría no estar obligada a vender sus participaciones en XRP para cumplir con la regla del 20% establecida en la Ley Clarity. El análisis, compartido por Brad Kimes, indica que el umbral del 20% es una guía para evaluar la madurez de la blockchain más que un límite estricto. Esta interpretación desafía las preocupaciones previas de que Ripple tendría que desinvertir más de 14 mil millones de XRP de su fideicomiso. Los hallazgos de Grok destacan que la clasificación de XRP como una mercancía digital reduce la presión regulatoria relacionada con la concentración de propiedad. La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos supervisa XRP, que se beneficia de requisitos de cumplimiento más ligeros una vez que una blockchain se considera "madura". Las actuales participaciones de Ripple de 38.5 mil millones de XRP podrían no requerir ventas forzadas si la empresa carece de control decisivo sobre la red, lo que alivia los temores de un impacto significativo en el mercado por ventas masivas de XRP.